300 viviendas en altura
Alcalá de Henares
MADRID

En la ciudad de Alcalá de Henares se desarrolla una promoción de 300 viviendas, de las cuales 178 unidades están ordenadas en una torre de veintiséis alturas, (B+25 plantas) y 122 unidades han sido distribuidas en dos bloques lineales de cinco alturas, (B+4 plantas) más una planta ático.

El proyecto propone una ordenación de tres volúmenes, situando la edificación de 26h en el centro de la parcela. A ambos lados de ésta se sitúan los bloques lineales de 5h que se apoyan en la alineación de parcela hacia el vial público de la calle Francisco Antón y el vial interior acceso norte.

La disposición volumétrica de la torre es la de un elemento compacto y muy esbelto, que parte desde el suelo con una planta baja diáfana. En ella se diseña un único portal, amplio y acristalado al que se accede por debajo de una marquesina que cubre la entrada de puertas giratorias. Una vez dentro, existe un espacio de estancia, una rampa y escaleras para alcanzar la cota de los ascensores, y un área de conserjería.

Una vez se supera el acceso del interior del portal, se llega al corredor principal que es común en todas las plantas de la torre. En este corredor se sitúan, a un extremo y otro, las escaleras dotadas de ascensor de emergencia. En el núcleo de la torre, central a este corredor, se ubica un conjunto de cuatro ascensores, los cuales operan junto con los de las escaleras, en función del análisis de demanda y los patrones de uso del transporte del edifico, regulando velocidades, horario de uso, o cargas.

La torre va reduciendo la dimensión que ocupa en planta a medida que va subiendo en altura hasta su coronación en la planta 25 rematada con una planta retranqueada donde se proyectan 4 viviendas con amplias terrazas. Sobre estas viviendas encontramos una planta técnica (planta 26) oculta con una marquesina metálica, dispuesta para la ubicación de diversas instalaciones como la generación de ACS, y climatización centralizada del edificio, ventilación y energía solar térmica. El resultado son 178 viviendas de uno, dos y tres dormitorios en veintiséis alturas.

Los bloques lineales que flanquean la torre, ambos de cinco plantas se diseñan para 66 y 56 viviendas a partir de la planta primera, ya que al igual que en la edificación en altura, la planta baja es diáfana. Este condicionante en el diseño urbano de la promoción, se ha utilizado para potenciar la relación espacial de la planta sobre rasante de toda la parcela, acentuando la permeabilidad y las conexiones entre el espacio público de la calle y el jardín interior.

Las viviendas son similares a las de la torre en cuanto a programa funcional, si bien al ser un poco más amplias en superficie en algunos casos permite diferenciar la zona de día y de noche con puerta de separación y cuentan con baños incorporados al dormitorio principal, armarios empotrados en vestíbulo y resto de dormitorios. Todo está dirigido y pensado para que el nivel de confort y bienestar en la vivienda sea óptimo.

Este planteamiento de organización volumétrica que propone el Proyecto responde a dos propósitos; por un lado, dotando de la máxima altura al volumen liberar espacio en la planta de calle y así permitir dotar de mejores prestaciones en los espacios libres de la promoción y por otro, enfatizar la ordenación planteada en el instrumento urbanístico aprobado otorgando una evidente singularidad a la promoción. En efecto, la posición central de la torre en la parcela, flanqueada por dos cuerpos lineales de cinco alturas es la respuesta a un espacio ordenado que gravita en torno a un gran jardín central donde el protagonismo de la edificación en gran altura se hace más que notorio ante los bloques de cinco plantas situados en el anillo que cierra el parque.

Responde a la vez a factores de sostenibilidad, entendida esta como el modelo más eficiente de aprovechamiento de los recursos, es decir como el modelo que sintetiza el consumo de energía necesaria para desarrollar y mantener esta nueva organización que se crea. Para este objetivo el proyecto y la obra cuenta con la herramienta BREEAM, protocolo de gestión ambiental con el que todos los agentes de la edificación han querido poner de relieve su compromiso al demostrar el desempeño de la sostenibilidad durante la planificación, el diseño, construcción, funcionamiento y mantenimiento de cada uno de los tres edificios y de su entorno urbanizado.